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Gobernar es como andar en bicicleta

Agenda ciudadana

Desde Venezuela

Escribe: Eduardo Arellán, estudiante de Ciencia Política en la Universidad Central de Venezuela.

Líderes de la Mesa de Unidad Democrática

Luego de los resultados favorables a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al obtener 112 diputados —de los 167— y el 58% de los votos, esta agrupación controlará las dos terceras partes de la Asamblea Nacional que se instaló el 5 de enero. Ante este control de la oposición venezolana del poder legislador, los escenarios que se avecinan van a depender de la actitud que tomen todos los actores políticos, tales como la cúpula del chavismo, sus bases —si bien pertenecen al mismo movimiento, pueden no adoptar la misma posición que su cúpula—, las Fuerzas Armadas y cada uno de los partidos que integran la oposición, en querer sentarse en una misma mesa con su contrario para dialogar y acordar evitar un enfrentamiento en donde el único afectado sería el venezolano que simplemente quiere llegar al supermercado y ver todos los productos que necesite sin hacer colas kilométricas, que el quince y último le alcance, y que pueda llegar tranquilo a su hogar sin escuchar las balas infames de las noches inseguras. Para obtener todo esto —lograr una estabilidad económica, política y social— absolutamente todos los actores políticos deben dejar las ideologías radicales y no conciliadoras de lado, ya que el peor enemigo de la democracia son los egos y los extremismos.

El discurso que mantiene Nicolás Maduro y todo el chavismo extremista, de que acá ganó ‘’La guerra económica’’ y ‘’los malos’’, nos ha dado a entender que ese escenario de conciliación está más lejos de lo que creíamos. Nombrar a Susana Barreiro —fiscal que condenó a Leopoldo López— como Defensora Pública es una cachetada a lo justo, es un claro llamado a la oposición venezolana y al pueblo en general; nos dan a entender que ellos no entendieron qué sucedió en verdad el 6-D, y seguirán con el mismo atropello que siempre han tenido con la institucionalidad del país; es un mensaje de Diosdado Cabello y del chavismo extremista a que no existe, ni existirá ninguna mesa de negociación con la MUD; un mensaje que desconcierta a todos aquellos que pensamos que la política es el arte de poder entendernos.

Sin embargo, las bases del chavismo tienden a pensar de manera muy diferente con respecto a su cúpula. Como un proceso de ‘’autocrítica’’ y reflexión del Partidos Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el gobierno nacional convocó a sus bases a reunirse en el Congreso Extraordinario del PSUV, en donde la mayoría de sus militantes han vociferado que la verdadera culpa de la derrota electoral del chavismo fueron varios factores que, en verdad, son internos: la corrupción, la burocracia y las malas políticas económicas que se han implementado desde la llegada del presidente Maduro. Las fisuras del chavismo se empiezan a vislumbrar, y lo que antes parecía ser un movimiento político homogéneo ha comenzado a demostrar una división interna caliente entre la base militante y la cúpula que controla el poder. Esta lucha, que puede convertirse en feroz, va a determinar los pasos y decisiones que tome el chavismo en 2016. Si escuchar a Diosdado Cabello, o entender que debemos convivir todos para resolver los problemas económicos de la mano de la apertura del mercado, levantando las restricciones a los inversionistas y dejando de depender en un 99% de las exportaciones petroleras que cada día va disminuyendo el precio del barril de manera catastrófica.

El chavismo está frente a un dilema: ¿fallarle a su doctrina y encontrar una solución en conjunto? O, ¿radicalizarse aún más y despojar a la nueva Asamblea Nacional de sus atribuciones para entregárselo —inconstitucionalmente— a la ‘’Asamblea Comunal’’?

Otro actor político que presenta nuevas grietas es la Fuerza Armada. Si bien el Alto Mando Militar es considerado ‘’chavista hasta la médula’’, y si bien no sabemos con precisión lo sucedido el propio 6-D, extraoficialmente se habla de una discusión entre Diosdado Cabello, Nicolás Maduro —quienes no querían reconocer los resultados— y el ministro de Defensa Padrino López que se los impidió de manera forzada. Esto puede encaminar hacia una posible intervención más directa de la Fuerza Armada (FANB) en las críticas al gobierno madurista. Al final del día muy poco se puede tratar sobre la situación interna de la FANB, y prefiero pasar como un ignorante de lo que sucede en esa institución, en vez de estar creando matrices de opinión que nada contribuyen con este artículo. Opinar sobre algo que no se conoce bien, no por la falta de investigación, sino por ausencia de información de la misma, es la culpable que exista tanta incertidumbre en el país, y a quien le hace bien eso es a los totalitarismos, que buscan adueñarse de la vida pública y privada de sus ciudadanos. Nada de que el-amigo-de-un-primo-que-tiene-una-tía-en-la-FANB-me-dijo-que-se-viene-un-GOLPE.

De último, pero no menos importante, nos encontramos con una Oposición venezolana que siente que va por buen camino, aprovechando los errores del gobierno, y postergando cada vez más su división interna. Primero Justica (PJ), contra todo pronóstico, será el partido de la oposición con mayor representación en el nuevo parlamento —33 en total. La campaña contra su líder, Henrique Capriles, no ha detenido su avance y seguirá siendo por bastante tiempo el referente directo de un líder opositor. PJ ha sabido renovarse con el tiempo, y sin excluir a los más viejos del partido, tales como Julio Borges o Tomás Guanipa, que se perfilan como candidatos para presidir la presidencia de la nueva Asamblea. Sorpresivamente, quien sigue en la lista de representación para la banca opositora es Acción Democrática (AD). El partido tradicional venezolano del pensamiento socialdemócrata, que logró 25 curules, parece revivir después de tantos años sin lograr una victoria. Quien pensaba que los «adecos» estaban muertos quedamos como unos estúpidos al ver que obtuvieron una representación importante. Sin embargo, Ramos Allup, su principal referente, puede resultar un problema para esta alianza. Su manera burlesca y poco conciliadora, característica de los zorros viejos adecos, puede ser una piedra en los zapatos de las intenciones de la MUD.

Es más, ya lo es: sus declaraciones luego de la victoria del 6-D, en donde mencionaba la intervención del canal ANTV y de AN radio —medios de comunicación al servicio de la Asamblea Nacional— le han dado de qué hablar al gobierno nacional en sus canales de televisión y radio. Todo esto acompañado de medidas de privatización de estos medios, para evitar la voz disidente en la misma. Siguen en la lista Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular, con 21 y 14 diputados respectivamente. Estos dos partidos pelearán desde lo interno de la MUD para que se apruebe lo antes posible la Ley de Amnistía a los presos políticos, punto de honor para la Oposición venezolana, y en especial para estos dos partidos que tienen a sus principales líderes presos. Manuel Rosales en el helicoide, y Leopoldo López en Ramo Verde.

Así está configurado el escenario político para este 2016. Se nos avecina más confrontación y agudizamiento de la crisis económica. La oposición venezolana buscará, mediante la aprobación de leyes, dos principios primordiales: 1-Recuperar la institucionalidad y 2) Recuperar la industria nacional. Estos dos principios deberán ser la columna vertebral de todo su accionar.

El gobierno, por su parte, va a buscar todas las herramientas que tenga a su disposición para quitarle poder a la AN, pero esto sólo puede ser posible con un apoyo del pueblo, y hace tiempo que la sociedad le dio la espalda a ellos. Más de dos millones de diferencia dejan en una muy mala situación a aquellos quienes piensan que podrán disolver el parlamento, o mandar a pulsear los poderes del Tribunal Supremo de Justicia con los de una mayoría calificada que fue elegida directamente por su gente. Será un error garrafal para el gobierno hacer eso. La única salida que tiene de este despeñadero es sentarse y dejar los fusiles vociferantes de lado, porque eso es política: entenderse.

La oposición tendrá cómo hacer gobierno. Y gobernar es, como dice el filósofo mexicano Jesus Silva-Herzog en La idiotez de lo perfecto, como andar en bicicleta. Puedes tener mucha teoría, pero si nunca lo has intentado te vas a caer al principio. Con el tiempo y la experiencia se rueda mejor. Para gobernar bien hay que combatir la superstición de aquellos creyentes de que la política no es más que la aplicación de una teoría. Gobernar se trata de caernos de vez en cuando, pero saber que levantarnos y aprender es lo primordial para andar.

 

Eduardo Arellán, Venezuela.

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