El negocio del siglo

Realidades

Por Diego Peña López
The Panama Papers. Imagen obtenida del sitio oficial del proyecto.
The Panama Papers. Imagen obtenida del sitio oficial del proyecto.

Toda persona, física y jurídica, como todos sabemos, debe realizar pagos de impuestos, los cuales responden a las ganancias anuales que obtienen, sin embargo, mientras más ganancias se tienen, más alto es el costo que se debe de pagar al gobierno encargado del territorio donde realizan las acciones —sean las que sean— por las cuales reciben ganancias, así que muchas personas —repito, tanto física como jurídicas— buscan la manera de que esos pagos sean los más bajos posibles.

Así es como fueron creados los paraísos fiscales, los cuales, desde su misma concepción, han servido para que personas con altas ganancias económicas evadan impuestos; esto, a veces, no es ilegal, pero muchas veces las actividades a través de las cuales se obtienen esas ganancias sí lo son, o por lo menos carecen de moral alguna. He ahí la importancia de Panama Papers, publicado el domingo pasado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), el cual pueden consultar aquí.

Evadir impuestos, lo más fácil de Panamá

No importa si eres un funcionario público, empresario, narcotraficante, actor o deportista, Panamá está dispuesto a que, por medio de diversas empresas fantasma, evadas impuestos. Esto y las facilidades que ofrece el mercado negro panameño para agilizar trámites ya eran conocidas; basta con saber que más del 70% de los barcos en el mundo están registrados en Panamá, debido a las facilidades que ofrece el país centroamericano para realizar el registro de la nave —inclusive por medio de internet—, además de contar con “reglas” muy flexibles que permiten a los dueños contratar mano de obra barata, mientras, además, no pagan impuestos —todo esto sin olvidar que los pagos por el registro de buques bajo bandera panameña también son  económica para el gobierno estadounidense; todos ganan—.

Además de las facilidades fiscales que se ofrecen en Panamá —como en otros paraísos fiscales—, las instituciones bancarias no tienen la responsabilidad de reportar a sus clientes en caso de que éstos estén implicados en actividades ilegales, como trata de personas o narcotráfico. Así, los paraísos no solamente son fiscales, sino también jurídicos, protegiendo a personas —o grupo de personas— que incurren en actividades ilegales, actividades que ocurren diario, a plena luz del día, entre funcionarios, y de las cuales todo mundo está enterado, pero nadie puede hacer nada el respecto.

De contradicciones mexicanas

En los últimos tres años, el gobierno mexicano ha sido fuertemente criticado por los actos de tortura —comúnmente perpetrados— y por la escaza protección a los derechos humanos de sus habitantes. Después del caso Ayotzinapa, el relator de derechos humanos de Naciones Unidas, así como diversas organizaciones especializadas, urgieron a México elaborar una ley en contra de la tortura y que el Estado fuese capaz de proteger a sus habitantes en esta materia.

Un año después, cuando el relator de la ONU, Juan Méndez, decide regresar a México, el gobierno, a través del subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la SRE, Miguel Ruiz Cabañas, le pide al relator posponer su visita a México hasta que se apruebe la ley contra la tortura, siendo que precisamente el relator podría participar en la creación de dicha ley. Cuando se niega (o como lo dice el gobierno mexicano, se “pospone”) la entrada a un especialista, es porque algo se está gestando detrás, así que debemos estar atentos a los próximos meses respecto a la redacción que pueda tener dicha ley, pues si en realidad se estuviera trabajando en una ley que ofrece protección, no habría porqué “posponer” la visita de un especialista en la materia.

Los malos están en casa

Una Bélgica llena de terroristas y un gobierno perdido que ha cometido diversos errores en la investigación del 13N es el peor miedo que tenía Europa, y se ha vuelto realidad. Los atentados de París y Bélgica no han hecho más que confirmar la gran presencia que tiene Daesh en Europa, y que tiene toda la intención de llevar a cabo su objetivo de prender fuego a todas las banderas que han apoyado un régimen neoliberal.

Como nos han acostumbrado, Daesh ataca puntos estratégicos, como lo fue Bélgica, sede de la OTAN (paradójicamente la Organización encargada de proteger del terrorismo a los Estados miembro) y el Consejo Europeo, así que no es de sorprender que próximos ataques se focalicen en Estados europeos importantes, ya sea por su poder económico o político, como Alemania, donde se encuentra el banco central europeo, o  Reino Unido, el cual, después de Bélgica, cuenta con el mayor porcentaje de personas que profesan el islam dentro de Europa occidental.

Diego Peña, México.

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Un comentario

  1. Humberto Lerel
    | Responder

    Esa gente se tumbaron y están libres como si nada hubiera pasado. Ay virgen y se rumora lo de Macri. Vaya escándalo,como diria el mounstruo de la Cancion.

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