Amor a distancia

Drain Us

Por Adriana Espino Luna
California, Estados Unidos de América. | Imagen de uso libre.
California, Estados Unidos de América. | Imagen de uso libre.

 

Un año y un mes después de nuestra graduación de preparatoria, he vuelto a pasar, por mera casualidad, frente al edificio al que acudimos día a día por tres años.

Las lluvias repentinas de agosto se llevan los últimos rastros de estrés, desesperación y desvelos de la generación que recién salió; igualmente limpian las ultimas evidencias de su euforia post-graduación. No sé tú, pero una parte de mi sigue sintiéndose en pleno 2015, emocionada por salir de preparatoria.

¿Nos habrán borrado ya de su memoria los salones en los que nos reíamos hasta el borde del colapso?, ¿o los pasillos silenciosos a los que, sin querer, les contamos nuestros secretos más íntimos? Creo que si escuchas con mucha atención, aún, desde la calle, puedes escucharnos cantar, eufórica e inconvenientemente, canciones de musicales con temática francesa. Seguro que también se escuchan las quejas de nuestros molestos y aborrecibles compañeros.

Camino por la calle dejando atrás el edificio. Al llegar al parque que solíamos visitar durante exámenes finales, busco a alguna pareja de amigas que disfruten una simple caminata sin sentido, tanto como lo hacíamos nosotras, pero no la hay.

La ciudad es grande y llena de gente, sin embargo, no me puedo sacar el sentimiento de que le haces falta tú para estar completa totalmente.

Durante mi trayecto, ya casi finalizado, al metro más cercano, paso por la cafetería en la que me dijiste adiós; en donde cantamos Fluorescent Adolescent por última vez, en donde molestamos a los demás clientes con nuestras delicadas risas a manera de despedida y en donde nos quedamos, cada una, con un fragmento del corazón de la otra.

Querida amiga, ¿habrás empacado en tu maleta todas las memorias que creamos juntas?, y de ser así, ¿irán junto a tus tenis Lacoste blancos o junto a tu blusa azul cielo que tanto me gustaba?

Tal vez en tu nueva ciudad encontrarás una nueva amistad que llene el vacío que, me dijiste, nuestra separación te causó; tal vez me pase lo mismo, pero nunca tendremos un vinculo como el que logramos crear en medio de exámenes, tareas, investigaciones y malas comidas de cafetería.

Estamos a sólo un vuelo de distancia, un vuelo que guarda cientos de kilómetros. Mientras tanto, las cartas y el teléfono intentaran llevar de un lado a otro nuestros más profundos sentires. Al menos hasta el momento en que una de las dos sea lo suficientemente valiente para subir a ese avión sin importarle lo demás.

 

Adriana Espino Luna, México.

Publicado originalmente en Drain Us.

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